Turismo médico: Argentina debería emular el caso mexicano

El turismo médico supone una gran oportunidad que no está siendo totalmente aprovechada en nuestro país. Si bien la Argentina aparece entre los países de América Latina con mayor movimiento en este rubro, aún queda mucho camino por recorrer y un amplio margen de oportunidades para tomar provecho. En este sentido, hablaremos aquí del caso mexicano y por qué la Argentina debería emular el impulso azteca en esta dirección, en un esfuerzo conjunto entre organismos estatales y privados.

A priori, el escenario es prometedor. Por ejemplo, la medicina estética en Capital Federal ha recibido un fuerte envión gracias al turismo médico. Para desprevenidos, se trata de pacientes que deciden someterse a cirugías (estéticas y de diverso tipo) fuera de su país de residencia. Las motivaciones son múltiples: desde razones económicas, pasando por la búsqueda de eludir listas de espera interminables para operarse en algunos países. Además son muchas las personas que aprovechan la oportunidad para hacer turismo luego del tratamiento. Y es allí donde deben intervenir las empresas de turismo y también los organismos estatales. ¿Cómo aprovechar realmente el crecimiento del turismo médico?

Un espejo para reflejarse: El caso mexicano

Recientemente, el secretario de Turismo de México, Enrique de la Madrid, manifestó su deseo de impulsar el turismo médico y el de reuniones para incrementar la derrama económica del sector. El funcionario advirtió la siguiente escena: México se ubicó como el sexto receptor de turistas en el mundo, aunque se ubica en el puesto 15 por ingresos provenientes del turismo médico y de reuniones.

Enrique de la Madrid aseguró que el turismo médico tiene un altísimo potencial en México, considerando que hay muchas especialidades médicas de calidad en su país que podrían atraer, aún más, a pacientes de Estados Unidos y Canadá, en donde las cirugías son considerablemente más costosas. Por ejemplo, un tratamiento de plasma facial, una liposucción, una cirugía de corazón hasta un simple tratamiento odontológico puede costar hasta tres veces más en otros países vecinos. En este orden, el funcionario también destacó la importancia de incentivar los congresos médicos como una parte de este negocio.

El caso argentino es también prometedor, aunque precisa un impulso semejante al que se evidencia en México, al menos en las palabras del secretario de Turismo de aquel país. Nuestro país recibe muchos turistas-pacientes, que suelen llegar acompañados, y que son un público que consume una buena cantidad de dinero, más allá de los gastos de la operación o tratamiento al que se someten. Es necesario un impulso conjunto entre entes privados y organizaciones de gobierno para impulsar aún más este tipo de turismo, que sin dudas impactará en forma positiva en el sector.

La excelencia de los profesionales médicos está asegurada, y en rigor esta es una de las razones que explica el movimiento que se registra en el país. Ahora bien, ¿la industria local del turismo también está preparada para recibir a este tipo de viajeros? Creo que queda un largo trecho para recorrer.