Turismo en Buenos Aires: Sitios sorprendentes para comer en la ciudad

Quienes vivimos en Buenos Aires usualmente pedimos empanadas y pizza un sábado por la noche, o bien un delivery de sushi, ahora que los rolls y los naguiris se han afincando en el paladar de los argentinos. Pero aquellos que llegan a esta ciudad como turistas desean vivir experiencias diferentes, cautivantes. Y Buenos Aires no los decepciona. ¿Imaginás comer en un templo budista, o dentro de un convento? ¿Acaso en las instalaciones de un centro médico convertido en restaurante? En lo que sigue repasaremos algunos de los sitios más sorprendentes para comer en Buenos Aires, Capital Federal, ideal para los miles de turistas que llegan cada año a esta ciudad.

Como anticipamos, una de las opciones es un almuerzo en un centro médico. Pero no se trata del clásico restaurante dentro de un hospital, sino de un encantador restaurante que lo encontramos detrás de la fachada del Instituto Argentino del Diagnóstico, en la calle Marcelo T. de Alvear al 2439. Allí hay faroles, una fuente de agua, un patio central muy bello y un piso adoquinado, un conjunto que dibuja una postal parisina. Sí, hay pacientes y trabajadores del centro médico, pero es bellísimo para un almuerzo o para la hora del té.

 

¿Qué tal comer dentro de un convento? En el centro porteño, en San Martín y Viamonte, accedemos a un lindo bar y restaurante que funciona en el patio y en uno de los arcos del Monasterio Santa Catalina de Siena. Con un eminente aire colonial, “El Claustro” (así se llama el proyecto gastronómico) ofrece comida saludable y a buen precio. Pero lo mejor es estar algo al margen del bullicio de la ciudad, y disfrutar de una experiencia que sin dudas es bien diferente a lo tradicional.

Los amantes de los platos orientales, acaso los turistas que ya hayan visitado un restaurante de sushi en Palermo y desean ir un paso más allá en esta cultura, pueden sumarse a la experiencia de cenar en un templo budista. Tal como has leído. Se trata de “Furaibo”, en la calle Adolfo Alsina 429. Abre de martes a jueves en horario de la noche, y además de poder comer allí en el sitio funciona en forma activa un templo budista. Así, mientras se come en ocasiones se oyen los rituales en los salones vecinos, creando una atmósfera sin dudas encantadora, y que vale la pena vivir. Por supuesto, encanta también su decoración tradicional japonesa. No falta el sushi, aunque hay varias opciones en el menú.

Para finalizar hablaremos de una experiencia que sin lugar a dudas es bien diferente: comer en Buenos Aires en un restaurante flotante. Hay que decir que se trata de además de una experiencia algo exclusiva, considerando el precio que hay que pagar: la experiencia cuesta cerca de 25 mil pesos. ¿Qué incluye? “Kiria” tiene una única mesa para diez comensales, con una increíble estructura vidriada que ofrece una vista encantadora de Puerto Madero. El menú está a cargo del chef Matías Céspedes, ex Sous Chef Ejecutivo del hotel Sheraton de Pilar. Para llegar a este particular y oneroso sitio hay que bajar por la rampa al sector de amarras del dique 1 en Puerto Madero. La dirección exacta es Rosario Vera Peñaloza y Camila O’ Gorman.