Manejar en tierra, ¿ya viviste esta aventura?

Polvo, barro, ripio, piedras… conducir un vehículo fuera del pavimento puede llegar a ser un aventura tan apasionante y grata como peligrosa si no se toman recaudos. La Patagonia es una de ellas, donde extensos kilómetros de tierra aplanada en medio del monte se transitan así.

 

No hay duda, viajar por ruta en auto es una de las más bonitas maneras de hacerlo, pero algunas veces la falta de asfalto o el mal estado de este, después de grandes lluvias que forman barro complican el paso hundiendo el auto. Y lo lamentamos porque generalmente dificultan el acceso a lugares increíblemente bellos y poco explorados en los que queremos hacer trekking, ir de pesca, sacar fotos o simplemente contemplar.

 

Pero no tiene que significar el fin del recorrido perdiéndonos de conocer tanta naturaleza en toda su dimensión. Allí, solo se hace necesario utilizar el volante diferente y ser más profesionales debido a que el acoplamiento del auto puede malgastarse rápido y un imprevisto mínimo nos puede sacar de camino o peor, hundirnos. Entonces, lo fundamental es tomar al pie de la letra las recomendaciones de expertos en este tipo de manejo, como nos cuentan desde autoescuela Victoria, y animarnos a explorar, que de eso se trata la aventura que es vivir haciendo lo que nos gusta.

 

¿Cuáles son? Te las contamos:

 

-Tené presente que los suelos barrosos no son todos iguales. Existe húmedo en algunas regiones y espeso en otras. Estudiá la zona primero.

– Fundamental contar con habilitación y estar preparados en cuanto a manejo seguro y responsable en ruta y suelo arenoso. Si no te sentís del todo seguro y vivís en Buenos Aires, podés tomar unas clases puntuales para aprender a manejar en zona norte.

– Lo más aconsejado es hacerlo con un vehículo todoterreno preparado off-road para suelos agrestes, y que cuente con caja manual o automática que deje lugar a traccionar velocidad y sea adaptable.

– Se debe tomar toda la precaución de no subir nunca velocidad en trechos llanos y visibles, andá constante, porque ante el mínimo susto una maniobra acelerada puede ser riesgosa, y es estadísticamente donde más choques se cometen. Aunque lo parezca, el suelo no es firme del todo.

Cuando se desee frenar, la marcha debe estar baja, y allí es cuando se pisa el freno muy suave, si lo hacés brusco se pueden obstruir los neumáticos. Si no lo sentís estable, sacá el pie unos segundos.

-Adelantar a otro auto implica no arrimarte mucho para evitar golpes de piedras. Siempre se debe hacer por la izquierda y estar atento a que te vea primero

– Si ves que lo hace otro, inclínate a la derecha y disminuí la velocidad

-Usá luces por si la visibilidad falla o hay polvo en movimiento, y ponete siempre, y sin excusa, el cinturón

-Llevá rueda auxiliar y primeros cuidados por si llegás a necesitarlo.