Franquicias, aliado de la innovación en la industria turística

Cambiar, innovar, destacarse y además hacerlo pronto y seguido, es una necesidad de cualquier empresa de producto o servicios relacionados con la industria del turismo en la Argentina, y en todo el mundo. De hecho, según un informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT), los visitantes, ya sean por negocio o placer, que llegaron a los diferentes países sumaron unos 1.235 millones de personas (2016). Además, los ingresos mundiales en este rubro llegaron a los 1.220.000 millones de dólares en todo el planeta. Por otro parte, si bien el turismo aumenta y se diversifica, los grupos etarios que acceden a esta experiencia siguen siendo en su mayoría similares: representantes de la clase media y alta, quienes con mayor o menor frecuencia logran ahorrar el dinero necesario para emprender estas actividades. Por eso, del lado de la oferta es necesario apostar por la innovación y nuevas estrategias de marketing y posicionamiento para poder captar y retener a los clientes, en una industria siempre demandante y con gran competencia. Pero sucede que, como ocurre con varios sectores, el turismo también tiene sus modas y vaivenes. Así, lo que en un momento puede resultar original y divertido, puede tornarse rápidamente antiguo, y en poco tiempo. Acompañar con las inversiones y los esfuerzos todos los cambios necesarios con la velocidad que a veces se requieren, resulta en un monto de dinero que no son fáciles de enfrentar, y menos aún en tiempos de crisis y grandes cambios.

En este sentido, es interesante averiguar acerca de las opciones de franquicias en Argentina  (ver aqui) que existen actualmente. Acudir a este tipo de licencias puede convertirse en una estrategia óptima cuando la necesidad de cambios es inmediata y específica y no se dispone de los recursos para el desarrollo. La posibilidad de elegir y seleccionar una marca ya reconocida en su rubro e incorporarla automáticamente a nuestra oferta es una táctica inteligente y relativamente económica.

Por ejemplo, si se trata de un hotel es posible establecer alianzas con franquicias de gastronomía y distinguirnos a través del menú del servicio de restaurante o ligarnos con negocios especializados que nos permitan dar un plus a los visitantes a través de paquetes personalizados con actividades y excursiones a medida de cada cliente. Cualquier rubro, siempre que se tenga un plan de marketing o negocios claro, puede ser un potencial multiplicador de valor de la marca. 

En efecto, conocer las franquicias disponibles (ver Estudio Canudas) no solo permite ofrecer continuamente servicios innovadores para los visitantes, sino también, la posibilidad de probar por un tiempo determinado una opción y luego sumar y combinar otras alternativas a la luz de los resultados que se vayan obteniendo. Por ejemplo, a veces se pone de moda un determinado destino o paseo en una ciudad y a transcurridos un par de años ya no resulta popular y es reemplazado por otro sitio. Un partner con una empresa de turismo y traslado puede ser lo suficientemente versátil para ofrecer una u otra opción. Además de seguir las tendencias turísticas es posible, a partir de ellas, crear nuevas y originales propuestas para el viajero. Si se trata de una agencia de viajes, la oferta incluso de un día de spa incluido en el paquete general del servicio, puede resultar particularmente atractivo y determinar la elección del cliente. Todos los recursos son válidos en pos de brindar nuevas propuestas a los potenciales clientes.