El turismo se beneficia por la tendencia de los “viajes de salud”

Uno de los días más esperados del año es cuando empiezan las vacaciones. Luego de meses de trabajo arduo, el hecho de armar una valija y dirigirse a un destino turístico hace que el esfuerzo haya valido la pena. Sin embargo, no todas las vacaciones son iguales; hay quienes eligen dirigirse a lugares paradisíacos y olvidarse que existe el mundo, otros prefieren ir a destinos con importancia cultural o históricos y algunos solo necesitan estar en un lugar donde puedan relajarse. Sin embargo, existe una rama del turismo que se concentra en el bienestar personal a largo plazo: el turismo de salud.

En estos viajes, las personas se dirigen a destinos en los que se incluyan programas de bienestar o spas y durante varios días se someten a tratamientos como baños termales o de barro, masajes o incluso talleres de meditación. Así como hay personas que hacen turismo estético, donde viajan a ser atendidos por un cirujano plástico de otro país, los aficionados a los viajes de salud intentan desconectarse de la rutina diaria y renovarse para poder seguir su día a día.

El concepto de los “Beauty Trips” comenzó de esa manera: Aprovechando la diferencia cambiaria y la posibilidad de atenderse con profesionales altamente capacitados, personas de Europa o los Estados Unidos comenzaron a viajar a Argentina o Brasil para hacerse rinoplastias, mamoplastias y otras intervenciones estéticas. Con el tiempo, también empezó a incluir al turismo de salud que mencionamos antes.

Existen varios lugares en el mundo donde se puede visitar un spa. Hay cadenas que están dedicadas al bienestar corporal y quienes las visitan pueden realizar diferentes actividades relacionadas con el relax y el bienestar corporal. Existen hoteles con estas facilidades, establecimientos en las ciudades e incluso se pueden encontrar en cruceros. La idea de un spa es que su visitantes elijan una serie de actividades que pueden incluir masajes, baños especiales o terapias alternativas como piedras calientes o digitopuntura, entre otras. La ventaja que tiene es que se pueden hacer a la mañana y a la tarde se puede hacer una actividad turística clásica en el lugar donde se encuentre.

Y es cierto que muchos establecimientos con termas tienen la posibilidad de un spa, pero no todos los spas tienen termas. Esto se debe a que las aguas cálidas con alto contenido mineral que se ofrece en estos lugares emanan de fallas geográficas. Las aguas termales cuentan con numerosos beneficios: al elevar la temperatura del cuerpo se eliminan virus y gérmenes, mejora la oxigenación y la circulación sanguínea, además que ayuda a la eliminación de las toxinas. Hay sólo 25 países en el mundo que cuentan con termas, siendo algunas de las más famosas las que se encuentran en Islandia (Laguna Azul), Costa Rica (Aguas Termales del Arenal), España (Baños Termales de Fontcalda) y Japón (Aguas termales de Kusatsu). En Argentina, las termas más conocidas son las de Río Hondo, en la provincia de Santiago del Estero, y las de Cacheuta, en Mendoza.

Si necesitás desconectarte de la rutina diaria, el turismo de salud puede darte la posibilidad de conocer nuevos lugares y relajarte de una manera que no esperabas.