Aprendiendo a reconocer los mejores Spa en tus vacaciones

Es sabido que las vacaciones, o mejor dicho, el estado de docilidad y relajación que nos induce, a menudo puede llevarnos a tomar malas decisiones, en especial cuando no sabemos cómo cuidarnos de quienes nos cuidan. En este sentido, los Spa son una opción con alta demanda entre muchas personas de vacaciones, pero conviene tener presentes los riesgos de poner nuestro organismo en manos de establecimientos que quizá no cumplen del todo con lo prometido.

Si bien un Spa no debe administrar residuos tóxicos ni materiales patógenos, es importante que trabaje siguiendo los mismos principios de asepsia. Consultados al respecto, el equipo de Equicient, dedicado al rubro de los materiales de laboratorio, nos responde este nivel de esterilización es sumamente importante, y que su descuido puede traer consigo una gran cantidad de problemas de salud, sobre todo en la piel.

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¿Cómo darnos cuenta si un Spa trabaja con responsabilidad en este sentido? En primer lugar, observando las instalaciones. Los tratamientos deben realizarse en un entorno aséptico, con la infraestructura correspondiente, y generando áreas de tránsito común bien ventiladas. Por algún motivo, la gente de vacaciones es mucho más propensa a aceptar cosas que normalmente ni siquiera consideraría, y los tratamientos innovadores de los Spa muchas veces caen en esta categoría.

Los turnos programados en los Spa tienen una razón sencilla: se debe tener tiempo para limpiar el espacio cuando una o varias personas terminan su tratamiento. Si esto no ocurre, es decir, si uno puede acceder a una pileta de barro volcánico sin antes haber sido debidamente filtrada, es un motivo más que suficiente para volver a considerar la confianza que hemos depositado en el lugar.

Las exageraciones nunca son buenas consejeras, y no es nuestra intención señalar que los Spa deben operar con el mismo grado de rigurosidad que un laboratorio; pero sí es necesario que se administren los materiales, como toallas, sábanas y materiales textiles en general, como si fuesen materiales de laboratorio; es decir, con la máxima responsabilidad posible.

De esa manera es posible que podamos evitar malestares en la piel, irritación en los ojos, y cuestiones que seguramente harán de las vacaciones algo mucho menos agradable de lo que teníamos pensado. Observar cuidadosamente los niveles de limpieza de un establecimiento es más que suficiente para evaluar a grandes rasgos su grado de profesionalismo y cuidado del cliente.

Por lo demás, los Spa pueden ser una alternativa realmente interesante para las vacaciones, sobre todo para aquellas personas cuya búsqueda pasa más por la relajación que por la aventura. Los Spa de los hoteles son siempre la opción más acertada, ya que se ocupan con especial cuidado de la higiene, y cuentan con experiencia en la administración de materiales textiles de uso común.

Vale la pena tomarse el tiempo de observar, como mínimo, antes de depositar nuestro organismo y nuestra salud en espacios en donde los niveles de asepsia y esterilización no siempre son los más adecuados. Estar de vacaciones no implica descuidar los aspectos más elementales del cuidado de la salud, todo lo contrario, si algo queremos al estar lejos de casa es sentirnos de forma plena y saludable.