Cómo queremos que sea nuestro hotel ideal

No necesitamos decoración en exceso ni lujo en cada rincón de un hotel para que sea el lugar perfecto para disfrutar de nuestras vacaciones o una escapada corta de fin de semana. Por el contrario, el hotel ideal tiene que ofrecer a sus huéspedes ciertas características básicas en que vamos a poder descansar y disfrutar de cada una de las atracciones del lugar que visitamos.

Factores que influyen en nuestra elección

Los siguientes factores son indispensables en un hotel de cualquier categoría, sin importar el tipo de estadía (larga o corta) o el tipo de huésped (con niños, viaje de negocios, con mascotas, etc.).

Limpieza: Nadie quiere alojarse en un hotel sucio, con sábanas y toallas arrugas y con olor a humedad, en donde es necesario lavar los vasos antes de usarlos cuando se quiere tomar agua en la habitación o el restaurante. Por ese motivo la limpieza es tan significativa, sin importar la categoría del hotel. Hoy en día existen empresas especializadas en limpiar hoteles y otras que dan servicios para el lavado de los textiles como El Lucero, un lavadero con tecnología de última generación en donde se realiza el lavado sanitario para textiles de hoteles y otro tipo de instituciones.

Pequeños y grandes detalles: Los detalles pueden hacer que la estadía sea maravillosa o una pesadilla. La comodidad de una cama hasta la disponibilidad de WI-FI y de enchufes apropiados parecen detalles obvios en la actualidad, pero no siempre funciona correctamente en todos los hoteles o ni siquiera están disponibles.

La amabilidad del personal del hotel: Es importante resaltar el entrenamiento de cada una de las personas que trabajan en los hoteles. Son verdaderos profesionales del rubro, sin excepciones, por lo que deben recibir la capacitación necesaria para hacer que la estadía de los huéspedes sea placentera. No es necesario que tengan una sonrisa las 24 horas del día, pero sí es vital que sean siempre educados.

El desayuno incluido: Básicamente es uno de los servicios que ofrecen la mayoría de los hoteles (hasta los más pequeños) como una opción incluida en el precio de la habitación. Sin embargo, no siempre es así. Para nuestro hotel ideal queremos desayuno incluido sin excepciones, lo más abundante posible, sin necesidad que sea un “desayuno continental”.

Nuestro hotel ideal no es un hotel de ficción. Por el contrario, es un hotel en que cualquier tipo de huésped se va a sentir cómodo y seguro, con las sabanas y toallas más limpias y perfumadas (ver las técnicas de limpieza de textiles industriales en https://ellucero.com.ar/lavadero-jeans.php), el café más aromático y las habitaciones impecables, sin lujos pero con esos detalles que nos hacen sentir como en casa.

Recorrer el mundo y en moto, un viaje al paraíso

Viajar por el mundo es seguramente uno de los sueños compartidos de buena parte de la humanidad. Y dentro de esta preferencia existe a su vez, un nicho muy interesante y no siempre tenido en cuenta o explotado lo suficiente por la industria del turismo: los motociclistas. Se trata, sin duda, de un grupo de gente cuyos códigos los vuelven particularmente interesantes y singulares. Los amantes de las motos adoran juntarse, compartir experiencias y viajes realizados con sus amados vehículos. Particularmente, un subgrupo selecto dentro de este gran conjunto, adora viajar y recorrer territorios. Osea no se trata de pasear o conocer lugares nuevos, sino de hacerlo además arriba de una moto. De hecho un argentino, figura en el libro Guiness como el autor del “Viaje más largo de la historia en motocicleta”. Basta pensar en el Rally de Motocicletas más importante del mundo para dimensionar de qué estamos hablando. Este evento se realiza en agosto en Sturgis, Dakota del Sur y reúne aproximadamente a más de medio millón de visitantes. Si estás pensando en recorrer el mundo en una moto, necesitarás seguramente mucho menos que otros viajeros: el equipaje es por definición, mucho más liviano y los requisitos se reducen notablemente. Los lugares para dormir y comer son los únicos puntos en este sentido que deben preocuparte.

Quizá el único punto que resulta particularmente importante es el de la mecánica y mantenimiento de las motos. Resulta imprescindible conocer los lineamientos y las características generales de estos aparatos para poder emprender una iniciativa de viaje de este tipo con éxito. Un buen comienzo es empezar por averiguar por un curso de motos a medida, que sirva para iniciarse en este rubro.

Resulta llamativo que, a pesar de que estos vehículos son tan variados, diversificados y han evolucionado tanto en su funcionamiento, no existe en la misma proporción profesionales especializados en estos arreglos, obviando, incluso, su potencialidad como salida laboral. Como sea, si la decisión es viajar en moto, conocer las cuestiones básicas de su marcha es un requisito esencial para el éxito de toda la travesía. Por supuesto, inmediatamente después, vendrán las cuestiones relacionadas con el equipamiento necesario del viajero (un punto fundamental siendo que será prácticamente el propio cuerpo el destinatario de los cambios climáticos y situaciones o alteraciones en el ambiente).

Por su parte, las medidas de seguridad son, no por obvias,,menos importantes, y siempre vale la pena tenerlas presentes. Desde la ropa, incluyendo los zapatos, pasando por el casco, todo debe ser debidamente considerado. Otro punto será, naturalmente, la preparación de los recursos que deberán incluirse como equipaje, desde las provisiones, pasando por mudas de ropa, GPS y mapas, hasta las mínimas herramientas necesarias en caso de imprevistos o fallas mecánicas.

Nuevamente, poder formarse en centros especializados como el Instituto ITM permitirá anticiparse a posibles problemas. Claro que poder prever estos inconvenientes no es la principal razón para tomar una capacitación de este estilo, sino también porqué no, animarse a armar y preparar al vehículo que llevemos. Esta posibilidad no solo asegura una seguridad y confianza óptima con respecto a la mecánica de la moto que se utiliza, conociendo sus puntos débiles y fortalezas sino que además resultan en una actividad placentera, que sumará aún más satisfacción a todo el recorrido.