Viajar a países que jamás habías pensado visitar

A pesar de que hoy en día es posible viajar a cualquier parte del mundo, no todos los países son elegidos para hacer turismo, para estudiar o para trabajar. La falta de popularidad de algunos lugares de nuestro planeta se debe a una variedad de factores reales (alta tasa de delincuencia, conflictos armados, etc.) o por la mala prensa (fundada en problemas actuales o en hechos del pasado que quedaron atrás) que alejan hasta a los viajeros más aventureros.

Sin embargo, hoy en día muchos de esos países están lanzando campañas de marketing formales o a través de los encuentros, ferias, conferencias y otros eventos turísticos más importantes del mundo para mostrar una imagen distinta al mundo.

En muchos de estos destinos turísticos necesitan fomentar la industria hotelera que podría ayudarlos a mejorar la economía de una forma eficaz y rápida, ya que en general son países con economías débiles o que han estado en desarrollo durante muchos años.

Por otro lado, lo que hace varios años atrás era un destino exótico, como el caso de China, Japón, India, etc. hoy en día son destinos frecuentes para los turistas. Sin embargo, todavía es necesario tener documentación específica para visitarlos, por ejemplo, los habitantes de nuestro país necesitan una visa china para argentinos en caso de querer visitar ese increíble y multicultural país.

Pero ¿cómo te sentirías si un amigo te invita a pasar tus vacaciones a Níger? Quizás recuerdes los conflictos bélicos causados por los terroristas locales y de los países vecinos, o cuando busques más información sobre este país en Google, vas a encontrar que tiene un nivel de desarrollo humano muy bajo. Entonces, ¿qué lo hace atractivo? De acuerdo con los que hoy animan a los futuros turistas a visitar Níger, es un país de hermosas sabanas, con reservas de animales y muchas culturas que conviven en un solo lugar.

Además de Níger hay varios países más que promueven el turismo a sus territorios de una forma diferente, especialmente con el objetivo de obtener un cambio de imagen. Este es el caso de Palestina, Irán, Nicaragua, El Salvador, Sudán y Bosnia & Herzegovina, entre otros.

Sin embargo, si todavía no te animás a viajar a países en los que la seguridad o la infraestructura turística todavía está en desarrollo, entonces volvamos a los lugares más famosos por su oferta turística.

En los países que tienen experiencia para recibir a miles de turistas al año, generalmente vas a encontrar, además de hermosos paisajes y edificios históricos, buenos servicios hoteleros y seguridad en todas partes. Asimismo, si viajás por eventos educativos, culturales o comerciales (como es el caso de Sial China, la exhibición más grande e importante de la industria de alimentos y bebidas en Asia), tu estadía en un país con experiencia en la organización de eventos va a ser mucho más placentera.

Quizás en el futuro sea más fácil visitar esos países que hoy son realmente exóticos por diferentes razones, y seguramente se merecen ser más populares en el mundo turístico por su habitantes, su cultura, sus bellezas naturales y su historia,

Turismo en Buenos Aires: Sitios sorprendentes para comer en la ciudad

Quienes vivimos en Buenos Aires usualmente pedimos empanadas y pizza un sábado por la noche, o bien un delivery de sushi, ahora que los rolls y los naguiris se han afincando en el paladar de los argentinos. Pero aquellos que llegan a esta ciudad como turistas desean vivir experiencias diferentes, cautivantes. Y Buenos Aires no los decepciona. ¿Imaginás comer en un templo budista, o dentro de un convento? ¿Acaso en las instalaciones de un centro médico convertido en restaurante? En lo que sigue repasaremos algunos de los sitios más sorprendentes para comer como Unaghi Sushi en Buenos Aires, Capital Federal, ideal para los miles de turistas que llegan cada año a esta ciudad.

Como anticipamos, una de las opciones es un almuerzo en un centro médico. Pero no se trata del clásico restaurante dentro de un hospital, sino de un encantador restaurante que lo encontramos detrás de la fachada del Instituto Argentino del Diagnóstico, en la calle Marcelo T. de Alvear al 2439. Allí hay faroles, una fuente de agua, un patio central muy bello y un piso adoquinado, un conjunto que dibuja una postal parisina. Sí, hay pacientes y trabajadores del centro médico, pero es bellísimo para un almuerzo o para la hora del té.

 

¿Qué tal comer dentro de un convento? En el centro porteño, en San Martín y Viamonte, accedemos a un lindo bar y restaurante que funciona en el patio y en uno de los arcos del Monasterio Santa Catalina de Siena. Con un eminente aire colonial, “El Claustro” (así se llama el proyecto gastronómico) ofrece comida saludable y a buen precio. Pero lo mejor es estar algo al margen del bullicio de la ciudad, y disfrutar de una experiencia que sin dudas es bien diferente a lo tradicional.

Los amantes de los platos orientales, acaso los turistas que ya hayan visitado un restaurante de sushi en Palermo y desean ir un paso más allá en esta cultura, pueden sumarse a la experiencia de cenar en un templo budista. Tal como has leído. Se trata de “Furaibo”, en la calle Adolfo Alsina 429. Abre de martes a jueves en horario de la noche, y además de poder comer allí en el sitio funciona en forma activa un templo budista. Así, mientras se come en ocasiones se oyen los rituales en los salones vecinos, creando una atmósfera sin dudas encantadora, y que vale la pena vivir. Por supuesto, encanta también su decoración tradicional japonesa. No falta el sushi, aunque hay varias opciones en el menú.

Para finalizar hablaremos de una experiencia que sin lugar a dudas es bien diferente: comer en Buenos Aires en un restaurante flotante. Hay que decir que se trata de además de una experiencia algo exclusiva, considerando el precio que hay que pagar: la experiencia cuesta cerca de 25 mil pesos. ¿Qué incluye? “Kiria” tiene una única mesa para diez comensales, con una increíble estructura vidriada que ofrece una vista encantadora de Puerto Madero. El menú está a cargo del chef Matías Céspedes, ex Sous Chef Ejecutivo del hotel Sheraton de Pilar. Para llegar a este particular y oneroso sitio hay que bajar por la rampa al sector de amarras del dique 1 en Puerto Madero. La dirección exacta es Rosario Vera Peñaloza y Camila O’ Gorman.

Sustentabilidad y turismo: Cómo ahorran energía los hoteles

El ahorro de energía es un hábito que, afortunadamente, es cada vez más apreciado y puesto en práctica. Desde la elección de artefactos y accesorios amigables con el medio ambiente, pasando por el uso consciente del agua, hasta una serie de hábitos que ayudan a reducir el consumo de energía y otros recursos valiosos. Si estas buenas noticias comienzan a ser cada vez más visibles en los hogares y espacios de trabajo, ¿cómo no aplicarlas también en el sector hotelero?

En rigor, el segmento de la hospitalidad suma en forma sostenida una serie de hábitos para ahorrar energía. En esta nota de Atalaya repasaremos cuáles son las estrategias más notables de los hoteles para reducir el consumo energético. Agradecemos el asesoramiento de ElectroFer, un especialista en iluminación e insumos eléctricos eficientes.

Como puntapié, es interesante notar que la gestión eficaz de la energía no sólo es una buena noticia para los hoteles en tanto empresas, logrando un ahorro monetario, sino que también es una válida estrategia para la captación de clientes, siendo que cada vez es más apreciado que se conserven los espacios naturales y que los emprendimientos muestren una amistad con el entorno y la salud medioambiental.

Al examinar cómo ahorran energía los hoteles es preciso diferenciar dos instancias. Por un lado, los hoteles en funcionamiento, ya construidos. En este caso, se aprecia el uso de iluminación LED en todos los espacios del establecimiento, a sabiendas de que estos artefactos permiten ahorrar hasta un 80 por ciento en el consumo energético en relación a las bombillas tradicionales. Según nos explica en especialista consultado, se trata de una inversión inicial que puede parecer alta aunque hay un rápido retorno: las buenas noticias llegan junto con la factura de luz. Una misma lógica corre para la elección de los artefactos electrónicos de diverso orden. Por caso, colocar los más eficientes en términos de consumo (los de categoría A) implica una erogación inicial mayor, aunque un ahorro sostenido a lo largo del tiempo.

Pero quizá la forma más conocida y eficaz para ahorrar energía en los hoteles es el sistema de tarjetas. En los hoteles más modernos, se han reemplazado las llaves para el acceso a las habitaciones por tarjetas, las cuales funcionan por proximidad. Pero su uso no se agota en la apertura de puertas: las mismas también se colocan en una base (una ranura) que activa el suministro de energía. De este modo, cuando los huéspedes se marchan de sus habitaciones no hay posibilidad de que dejen encendidas las luces, el televisor o los equipos de climatización.

Como decíamos, hay una instancia previa a la que también es interesante prestar atención. Hablamos de las decisiones que se toman al momento de la construcción de un hotel, variables que determinarán en buena medida cuán eficiente podrá ser en términos de ahorro energético. Por ejemplo, evaluar la orientación de la construcción, considerando el mejor modo para que sea cálido en invierno y fresco en el verano. En esta instancia también es fundamental la elección de los materiales: por ejemplo el empleo de determinados aislamientos y revestimientos que ayudan a mantener la temperatura en los ambientes y, de esta forma, hacer un uso más eficiente de los sistemas de climatización.

Sin dudas, hay también un relevante factor humano. Creemos que la mejor estrategia de ahorro energético, también en los hoteles, en la consciencia de quienes habitan los espacios. En este sentido, es fundamental concientizar al staff del hotel y a los huéspedes respecto a la importancia de cuidar los recursos energéticos y naturales.